domingo, 27 de noviembre de 2016


Hola todos y todas.

Me impresiona siempre esa mirada firme del padre Gaspar. Al padre Gaspar le conoci en una comunidad de San Ignacio, municipio de Tola, departamento de Rivas.El como buen pastor visitaba todas las comunidades de su parroquia y mi madre que era madre soltera con 7 hijos e hijas asistia a una charlas de emancipacion de la mujer y trabajaba en el entorno del gremio femenino para que se fueran liberando del sometimiento machista imperante en nuestro pais por siglos. 
En ese entonces yo era una niña y apenas compredía sus mensajes pero me gustaba lo que decia, sobre todo el sentido de lucha en contra de la dictadura de Somoza. Con sus orientaciones aprendimos las primeras estrategias de lucha contra el tirano que estaba diezmando nuestra poblacion y asi fuimos tomando conciencia e incorporandonos varios de mi familia y de mi region, tanto de Tola como de Rivas y San Juan del sur. Formabamos parte de la gente que mas tarde junto con el padre Gaspar le recordamos con mucho cariño y todavía resuenan en nuestros oidos su entereza y estimulo a vivir en libertad, con dignidad, como Dios siempre quiso.
Siempre nos martilleaba con la frase bíblica "Dios quiere que los pobres tengan vida y la vivan en abundancia" pero Ustedes tienen que poner la otra para lograrlo y solo se logra si nos disponemos a luchar para lograr la restitución de los derechos que estaban negados en ese entonces.
Bueno amigos, yo no soy ninguna escritora. Solo soy una mujer humilde que al hablar del padre Gaspar se me agolpan en la mente muchos y buenos recuerdos de nuestro tan querido padre Gaspar y también de Angel Martín y Miguel que murieron con el. Reza una canción dedicada a el.
Muchas gracias por darme la oportunidad. Gracias José.

Un abrazo fraterno.

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“Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos.

Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable.”

Eduardo Galeano